Buena Nueva: La sed de Jesús
La Palabra de Dios con frecuencia nos habla de “agua”. Cristo es la “Roca” de la cual fluye el “Agua Viva”. En el Libro del Éxodo, los israelitas protestaron a Moisés en pleno desierto, pues tenían sed y no había agua. Dios da instrucciones a Moisés para hacer brotar agua de una roca. O cuando Jesús se acerca a un pozo para buscarle conversación a una Samaritana, diciéndole “dame de beber”.Jesús aprovecha la ocasión para explicar a la Samaritana lo que es la Gracia de Dios para el alma. “Si conocieras el don de Dios”, le dice Jesús, “y si conocieras realmente quién es el que te está pidiendo de beber, tú le pedirías a Él y Él te daría agua viva”.Jesús compara la Gracia con un agua distinta a la del pozo, un “agua viva”, que Él quiere darle. La Samaritana no comprende esta comparación, ni tampoco imagina de dónde iba a sacar esa agua tan especial.
Él le hace ver que no se trata de un agua como la del pozo, por eso le dice: “El que beba de esta agua (la del pozo) vuelve a tener sed. Pero el que beba del agua que Yo le daré, nunca más tendrá sed. El agua que Yo le daré se convertirá dentro de él en un manantial capaz de dar la vida eterna”.
Es el agua que mana de Cristo, el agua viva de la Gracia, que es lo único que puede satisfacer nuestra sed de Dios.
¿Sed de Dios? ¿Qué es eso? Todos tenemos sed de Dios. La insatisfacción del hombre, unos se dan cuenta, otros no saben que les sucede. Lo que realmente nos falta es esa agua que viene de Dios, que es su Gracia.
Pero es un regalo que debemos aceptar y recibir… como todo regalo. Para que la Gracia haga su efecto se requiere de nuestra cooperación.
¿Quién dice primero a la Samaritana que tiene sed?, Jesús. Pero más que sed del agua del pozo, tiene sed de la fe de cada uno de nosotros. Tiene sed de que aceptemos todo lo que su Gracia, el Agua Viva, puede darnos.
Isabel Vidal de Tenreiro
Pulsa aquí para apoyar la libertad de expresión en Venezuela. Tu donación servirá para fortalecer nuestra plataforma digital desde la redacción del Decano de la Prensa Nacional, y así permitir que sigamos adelante comprometidos con la información veraz, como ha sido nuestra bandera desde 1904.
