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El impulso del peón: El ajedrez contado por niños de segundo y tercer grado del Colegio Rioclaro – Parte II-

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El ajedrez es, ante todo, un lenguaje. A menudo nos obsesionamos con la técnica, las aperturas y el cálculo frío de las variantes. Sin embargo, cuando permitimos que sean los niños quienes tomen la palabra, el tablero se transforma. Ya no es solo un campo de batalla de madera o plástico; es un escenario donde se despliegan sus miedos, sus esperanzas, su comprensión de la justicia y su capacidad de asombro.

Hoy, nuestra columna pertenece a los estrategas del futuro. Los estudiantes de 2do y 3er grado del Colegio Rioclaro nos invitan a ver el juego más allá de las 64 casillas. En sus relatos, las piezas cobran vida propia, enfrentando dilemas que resuenan con nuestra vida cotidiana. Presentamos estas narrativas donde la estrategia se mezcla con la fantasía, recordándonos que, en el ajedrez, cada jugada es, en el fondo, una decisión sobre quiénes queremos ser.

Bienvenidos al mundo visto por nuestro semillero. Cuatro historias, cuatro lecciones en el tablero.

El Alfil Pepe y sus amigos

Por: Lucas Chuecos (2do grado A)

Había una vez un Alfil llamado Pepe junto con sus amigos, el Peón Ramón, el Caballo Héctor y la Torre Mariano.

Pepe y sus amigos se encontraban viviendo una genial aventura, en la ciudad más famosa llamada el Gran Tablero.

Este grupo de amigos eran de color blanco y llego una sombra mala, a la pared de esa ciudad, observando que las piezas que estaban cerca de esa pared se convirtieron en piezas negras convirtiéndose en una pandilla de hacer maldades.

Un día se encontraron en una de las paredes de la ciudad, retándose ambos grupos a una batalla de ajedrez. Los blancos eran la pandilla que protegía la ciudad y los negros los que quería destrozarla.

En la batalla empezó a moverse el Peón Mariano, después el Caballo Héctor derroco una de las piezas negras, y el Alfil Pepe a otra de las piezas negras, llegando a luchar de cerca contra el gran Rey negro.

Todos los amigos de Pepe de color blanco lo ayudaron a derrotar al rey negro, con la siguiente jugada maestra: Primero se movió Pepe al medio del tablero, después Ramón se puso en la misma línea del Rey........

© El Impulso