Música, espectáculo y política
No todo espectáculo debe ser un manifiesto, ni toda expresión artística necesita cargar con un mensaje político para justificar su existencia. La mayor parte de la música, del cine o del deporte cumple —y cumple bien— su función elemental: entretener.
Sin embargo, en ciertos contextos, tendemos a sobreinterpretar algunas actuaciones y a atribuirles un valor moral o ideológico excesivo que no siempre está ahí.
Algo de eso ocurrió con la participación de Bad Bunny en la presentación del medio tiempo del Super Bowl. Incluso antes de que el evento tuviera lugar, la anticipación y la expectativa ya habían cargado su presencia de un significado que iba más allá de lo........
