Día de Barranquilla
Es frecuente escuchar a los padres en consulta tratando de explicar a sus hijos con una frase dirigida a mí, las razones por las cuales no les permiten que anden a ciertas horas de la noche por las calles de esta ciudad: “La Barranquilla que nosotros conocimos ya no existe más, ¿cierto, dóctor?”. Después de asentir con un movimiento de la cabeza para demostrar que estoy de acuerdo, espero el impacto de esa frase en el hipocampo y no puedo evitar que se destape el baúl de las memorias, como me sucede cada vez que la escucho.
Pero no me dejo llevar por las imágenes y acudo a la maniobra que me enseñó mi sensei para no perder la concentración y recuperar el aquí y el ahora, estoy en consulta, queda para cuando........
