¿Se acabó el bogocentrismo?
Hace algunos años, un amigo cachaco, de esos que terminaron viviendo en Barranquilla por trabajo, me dijo una frase que nunca olvido.
“Eduardo, todo lo que haces aquí es maravilloso, pero no olvides que Dios despacha desde Bogotá”.
Sonreí. Nunca la tomé como una ofensa. La entendí como una radiografía de la Colombia que hemos construido durante décadas. Un país donde pareciera que las grandes decisiones todavía necesitan pasar primero por Bogotá.
Esa frase, lejos de desanimarme, me dio más fuerza. Desde las industrias creativas, desde mi empresa, desde Perrenque Creativo y desde esta misma columna, he intentado demostrar que el talento, las buenas ideas y el desarrollo........
