Irán: cuando el poder decide exterminar
Irán ya no es solo una tragedia humanitaria: es la confirmación de un régimen que ha decidido gobernar vÃa exterminio. El Estado iranà ha optado por matar a sus ciudadanos antes que aceptar que ha perdido toda legitimidad.
Pero esa pérdida de legitimidad es aún más profunda porque Irán no es un Estado autoritario cualquiera, sino una teocracia. Cuando el poder se funda en la fe y en una supuesta autoridad divina, la represión no solo erosiona al gobierno, sino que carcome el pilar mismo que lo sostiene. A medida que se desmorona la fe âen los clérigos, en la promesa moral del régimen, en su pretendida superioridad religiosaâ, el Estado pierde no solo obediencia, sino sentido. En una teocracia, la violencia contra el pueblo no es solo polÃtica: es una confesión de fracaso espiritual.
El propio gobierno de Irán reconoció que al menos 3,117 personas han muerto durante las protestas, según la primera cifra oficial publicada por la Fundación de Mártires y VÃctimas de Guerra y difundida por medios estatales. De ese total, 2,427 fueron descritos como âciviles y fuerzas de seguridadâ considerados........
