La cumbre de la OTAN en Türkiye: Ankara toma la palabra
La cumbre de la OTAN en Ankara tuvo algo de reunión militar, algo de teatro diplomático y mucho de terapia familiar. La alianza llegó a Türkiye para hablar de defensa, Ucrania y Rusia, pero terminó mostrando sus nervios más profundos: una Europa que quiere protección pero no siempre quiere pagarla, unos Estados Unidos que exigen lealtad pero actúa con brusquedad, y una Türkiye que ya no acepta ser vista como simple flanco sur.
El escenario importó. Mark Rutte abrió la antesala de la cumbre agradeciendo a Erdogan y subrayando que estaba “impresionado” por la hospitalidad turca y por el recinto en Ankara. No fue una frase inocente: en diplomacia, elogiar la sede es también reconocer el peso del anfitrión. La OTAN no llegó a cualquier capital. Llegó a una ciudad que mira simultáneamente hacia Europa, Rusia, el Mar Negro, Siria, el Cáucaso, Irán y Asia Central. Esa es la fuerza de Türkiye: no es frontera de la OTAN; es uno de sus mapas vivos.
La primera tensión fue el dinero. Los aliados volvieron a discutir la meta de........
