Alpek, la ‘química’ de una escisión de negocios
Después de seis años de ausencia, las acciones de la petroquímica que dirige Jorge Young regresan a la muestra de emisoras que conforman el S&P/BMV IPC, el principal índice bursátil de México.
La noticia es especialmente relevante no sólo porque refleja una mayor bursatilidad de las acciones y mejores perspectivas operativas y financieras de la compañía, sino porque representa uno de los acontecimientos más significativos desde que el año pasado concluyó la escisión de Alfa y Alpek se convirtió finalmente en una empresa independiente.
La separación ofrece ventajas como mayor flexibilidad financiera, liquidez y, sobre todo, una identidad propia frente a los inversionistas. Pero abrir su propio camino también obliga a la petroquímica mexicana a demostrar que puede enfrentar por sí sola la volatilidad de sus mercados, el aumento de los precios del petróleo y sus derivados, la competencia asiática, el endeudamiento, la sobrecapacidad mundial y una transformación ambiental que amenaza con modificar radicalmente el negocio de los plásticos en el mundo.
Y pareciera que los primeros meses de independencia le sentaron bien a la compañía. En el primer semestre del año sus ingresos sumaron 3 mil 848 millones de dólares, un aumento anual de 13%; la utilidad de operación se disparó de 92 a 366 millones de dólares; y logró revertir las pérdidas del mismo periodo de 2025 para reportar una utilidad neta de 215 millones de dólares hasta junio. El dinámico desempeño se tradujo en una mejora sustancial de su guía de resultados para lo que resta del año. Además, la administración confirmó que continuará con la desinversión de activos no estratégicos como parte de su estrategia para reducir el endeudamiento, que cerró la primera mitad del año en mil 664 millones de dólares, 12% menos que un año........
