A ciegas
Una vez más mantuvo al mundo en vilo, dejando libre curso a las especulaciones más diversas a medida que iniciaba la cuenta regresiva. En días pasados, el presidente Donald Trump aumentaba la presión sobre Irán, amenazándolo de destruirlo como civilización.
Poco antes de que se cumpliera el plazo, la mediación encabezada por Pakistán permitió que Irán y Estados Unidos, así como sus aliados, acordaran "un alto el fuego inmediato" y un plazo de 15- 20 días para alcanzar un acuerdo más amplio. Trump dijo que el acuerdo de última hora estaba sujeto al compromiso de Irán de suspender el bloqueo de los suministros de petróleo y gas a través del Estrecho de Ormuz.
Los objetivos y la estrategia del gobierno estadounidense siguen siendo un misterio. Trump afirma repetidamente que la gran mayoría de las instalaciones militares de Irán ya se destruyeron, y Hegseth explicaba que el objetivo era imponer negociaciones al "nuevo régimen" en Teherán. A estos engaños se contraponen dos realidades.
La primera: en Irán no existe un nuevo régimen. Si bien, muchos de sus altos mandos han sido asesinados, continúa operando con la misma estructura. En cambio, la postura del régimen ha sido clara: Teherán no aceptará ningún alto el fuego a menos que sea un fin permanente y garantizado de la guerra.
A pesar de la destrucción de gran parte de su arsenal de misiles, la influencia iraní en la región parece hasta ahora intacta, y no se limita al Estrecho de Ormuz. Y, sin embargo, el actual liderazgo iraní pronto tendrá que decidir cómo traducir lo que considera sus logros en esta guerra, en una estrategia que lo posicione en el panorama regional e internacional. Mientras tanto, para Líbano no se vislumbra una salida clara.
Desde el 2 de marzo de 2026 y en tan sólo unas semanas, el Ejército israelí ha provocado más de 1500 muertes, casi 5000 heridos, más de 1,300000 desplazados con sus cientos de bombardeos en los suburbios del sur de Beirut y una ofensiva terrestre en el sur de Líbano.
Tras el anuncio del cese al fuego del pasado martes, Israel anunció que respetará la tregua entre EU e Irán, si bien debe preocuparse mucho cualquier acuerdo real y sostenido entre ellos.
En cambio, probablemente el gobierno israelí del primer ministro Benjamin Netanyahu ignorará la propuesta de cese al fuego promovida por Pakistán también para aplicarse en el frente libanés, pues ahí, como en Siria y Palestina, los seguidores del Gran Israel gozan, desde hace mucho más tiempo y de manera sostenida, de la luz verde del gobierno de Trump y sus seguidores evangélicos para hacer de la Biblia un manual de guerra, conquista y despojo.
POR MARTA TAWIL Investigadora de El Colmex
