Los ríos: raíces de nuestra civilización
Muchos son los factores que arroparon a la humanidad para gestar lo que hoy denominamos galantemente “civilización”. Pero hay uno que, ya sea por nuestro antropocentrismo irracional, nuestra desensibilizada noción de progreso, o bien nuestro egoísmo sin medidas, hemos soslayado, olvidado, y aprisionado: los ríos.
Si hacemos una breve cartografía de los asentamientos humanos, como por ejemplo la antiquísima Mesopotamia o la sempiterna ciudad del Cairo, la imponente Tenochtitlán, la histórica Roma, o la inspiradora París, todo su florecimiento se encuentra arraigado a sus raíces hídricas.
Las raíces ácueas son la vitalidad que permitió florecer el hábitat urbano. No hay historia posible de la “civilización humana” sin el alma acuática de las ciudades que serpentea por sus estructuras. Pero, en la medida en que el “progreso” y la........
