Proteger a las mujeres no puede seguir siendo un tema secundario
Cuando hablamos de proteger a las mujeres, muchas veces pensamos en leyes, instituciones o programas públicos. Y sí, todo eso importa. Pero detrás de cada reforma, detrás de cada decisión que se toma en el Congreso, existen historias reales de millones de mujeres que todos los días siguen enfrentando violencia, miedo, desigualdad y, muchas veces, también indiferencia institucional.
Durante muchos años en México hemos normalizado situaciones que nunca debieron ser normales. Mujeres que viven violencia dentro de sus propios hogares, niñas que crecen en entornos inseguros, víctimas que deciden denunciar y se encuentran con autoridades que no saben cómo atenderlas o, peor aún, con sistemas que terminan dejándolas solas.
Esa realidad nos obliga a actuar.
Por eso resulta tan importante el avance legislativo que recientemente se logró en nuestro país con la reforma constitucional que fortalece la protección de los derechos de las mujeres y que reconoce algo........
