Fiscalías capturadas, justicia derrotada
Durante años se ha sostenido que la autonomía constitucional de las fiscalías bastaría para transformar procuradurías subordinadas en instituciones capaces de investigar delitos con independencia técnica. Sin embargo, lo que se construyó en buena parte del país no fue autonomía, sino una simulación jurídica que conserva intactas las viejas cadenas de obediencia y subordinación.
Cuando un gobernador designa al fiscal, cuando el Congreso solo ratifica decisiones previamente tomadas, cuando las causas de remoción son ambiguas y políticamente manipulables, la procuración de justicia deja de ser una tarea republicana y se convierte en una extensión del poder. La fiscalía no investiga necesariamente lo que debe investigar, sino........
