Quintana Roo: el paraíso que no llega a casa
Quintana Roo es sinónimo de éxito turístico. Sus playas, destinos y puertos atraen millones de visitantes cada año, proyectando una imagen de prosperidad y desarrollo. Sin embargo, existe una realidad que contrasta con esa narrativa: ese éxito no se traduce en bienestar para las familias quintanarroenses.
Esta es la gran paradoja de nuestro estado.
Mientras el turismo rompe récords, miles de personas viven con servicios públicos deficientes, inseguridad y oportunidades limitadas. El problema no es la falta de riqueza, sino su distribución, planeación y gestión. Quintana Roo no es pobre; cuenta con ingresos turísticos importantes, inversión constante y una ubicación privilegiada. El reto es que esos recursos no están llegando a mejorar la calidad de vida de la gente.
Primero, la ausencia de una política pública que vincule el crecimiento turístico con el desarrollo social. Se prioriza la........
