Nuevo éxodo por la democracia
El 30 de marzo no solo arrancó una campaña. Inició una nueva caminata histórica. Un nuevo éxodo por la democracia. No se trata de una huida, sino de un llamado. No es una marcha de protesta, sino de propuesta. No va contra el poder, sino a transformar la forma de ejercerlo.
Hace más de tres décadas, en 1991, un éxodo partió desde Cárdenas, Tabasco. Era un éxodo encabezado por las fuerzas locales de una izquierda orgullosa de los resultados electorales obtenidos, que caminó más de mil kilómetros en defensa de la voluntad popular. Marcharon campesinos, maestras, obreros, jóvenes. Anduvieron bajo el sol, con la dignidad a cuestas.
Su reclamo era simple, pero poderoso: Que se respetara la decisión popular volcada en las urnas. Fue un movimiento de fe cÃvica y valentÃa polÃtica. Fue una marcha que además de una elección, ganó en conciencia. Y en el polvo de........
© El Heraldo de México
