La mala costumbre de no escuchar
La libertad de expresión es un derecho fundamental imprescindible para consolidar la democracia, se trata de la posibilidad real y material de expresar –con todas las garantías– las ideas, pensamientos, propuestas, sin que exista censura, menos aún sin poner en riesgo la integridad de quienes ejercen este derecho, trátese de una persona, colectivo o de un profesional en el ejercicio del periodismo.
Tiene especial significación si asumimos que los gobiernos se consolidan a través de decisiones que asume la mayoría de los gobernados y que las autoridades, que nos representan, los toman en consideración para políticas públicas, leyes o decisiones en donde existe unilateralidad y posición del Estado para hacerlas cumplir con su imperio, una norma jurídica en la que existe mayor involucramiento de la ciudadanía o participación, tiene mayores posibilidades de cumplirse.
La libertad de expresión es piedra angular de la democracia. Es deber de todo gobierno reconocer también a las minorías, los disensos e impulsar el debate político y público.
En este escenario cobra sentido también la libertad académica, las instituciones públicas y privadas deben propiciar investigación y opiniones de referencia, representa autonomía universitaria, fortalece la pluralidad de ideas, pero también el avance científico y tecnológico, por lo que el Estado no debe intervenir en este espacio educativo, especialmente si esta injerencia implica utilizar medios punitivos, de censura y con interferencia en los espacios laborales. Las sociedades científicas pueden influir en la colectividad a través de sus publicaciones, aportaciones culturales, desarrollos científicos y deben ejercerse en el marco de la........
