El Mundial: ¿Quién organiza nuestras pasiones y con qué propósitos?
Una reflexión más sobre el fútbol y el control social, ahora que la fiebre del mundial se ha ido y hemos regresado a la vida cotidiana, con todas las implicaciones sobre el estrés colectivo de cualquier urbe contemporánea. El futbol se ha convertido en un espectáculo de masas sí, con acepciones rituales que, como diría Mircea Eliade en Tratado de historia de las religiones (1974), permiten que las competencias deportivas rompan con la percepción cotidiana del espacio-tiempo abriendo un lugar para lo sagrado.
Por eso, no es extraño que las competencias deportivas, en especial el futbol, como deporte que convoca masas, se intente utilizar como un estímulo para manipular la conducta, en el sentido definido por I. P. Pavlov (1927) y B. F. Skinner (1953), referentes teóricos del conductismo. Con ello, tanto el sentido mágico y sagrado del espectáculo deportivo se........
