Plan B: Pone al poder local bajo lupa
Sepultado el Plan A de la reforma electoral, la presidenta Claudia Sheinbaum activó la maquinaria del Plan B, ahora bajo la batuta política de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.
La señal es clara: si la reforma grande se atoró, se construye una reforma más quirúrgica, con menos explosivos en el papel y más pólvora en los hechos.
El giro, además, no es menor: la “novedad” es que el nuevo paquete se trabajará, otra vez, con los aliados incómodos de siempre: PT y PVEM.
La responsabilidad ya no recaerá sólo en Pablo Gómez, quien encabezó la “coordinación” del proyecto que terminó rechazado en la Cámara.
En Palacio se asume -aunque nadie lo grite- que todo se enredó en la operación política. Gómez y Jesús Ramírez habrían complicado las negociaciones con los aliados.
Y, por supuesto, el PT y el Verde también fueron parte del fracaso: se les señaló por frenar la ruta y por convertir cada voto en factura.
Con todo, la Presidenta........
