La justicia como derecho universal
Soy una mujer orgullosamente oaxaqueña, nacida en la Ciudad de Ixtepec, en el corazón del Istmo de Tehuantepec, una región rica en cultura y tradiciones, donde la palabra se respeta y el compromiso se honra. Desde mis primeros años, aprendí de mi madre, una trabajadora incansable de Correos de México, que la educación es el camino hacia la superación. Ella, con su modesto sueldo, nos enseñó a mis hermanos y a mí que la justicia no es un privilegio reservado para unos pocos, sino un derecho inalienable de todas y todos.
Mi trayectoria en el ámbito del derecho ha sido un viaje de 42 años, en el que he tenido el privilegio de ocupar diversos cargos en el Poder Judicial, desde Defensora de Oficio hasta mi actual posición como consejera del Poder........
© El Financiero
