México y Francia: 200 años entre banquetes y vitrinas
En 1826 comenzaron los primeros acercamientos diplomáticos entre México y Francia. La relación nació por intereses comerciales y políticos en un contexto internacional complejo, pero con el tiempo encontró en la vida cotidiana un espacio más profundo y duradero, el del gusto.
Desde sus inicios, el intercambio fue claramente desigual. México exportaba materia prima y riqueza natural; Francia, productos elaborados y de lujo. Mientras el país enviaba plata, tintes naturales como la cochinilla y el añil, además de productos agrícolas, recibía a cambio mercancías transformadas que incorporaban técnica, diseño y valor agregado. Este flujo no solo marcaba una diferencia económica, sino también cultural: lo que llegaba de Francia no era indispensable para la subsistencia, pero sí fundamental para redefinir aspiraciones y formas de consumo.
Ese cambio comenzó a hacerse visible en la década de 1830. En el centro de la Ciudad de........
