El dilema de Claudia
Desde su inicio, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum dio pasos para normalizar la relación con Estados Unidos, primero, y luego fortalecerla. La ruta no ha sido fácil, pero a pesar de las groserías y desplantes de Donald Trump desde que en enero del año pasado regresó a la Casa Blanca, la relación es hoy mejor que cuando inició el sexenio, mas ahora enfrenta su mayor desafío.
De Sheinbaum y de Trump se puede decir que han logrado un “cuarto de al lado”. Con apenas dos entrevistas personales, muy circunstanciales ambas, la cooperación anticrimen parecía capaz de sobrevivir “dramas políticos” (Landau dixit): por ejemplo, el caso de Rocha Moya y los nueve de Sinaloa, que Claudia se negó a detener, no la descarriló. Sin embargo, nada ha sido miel sobre hojuelas.
Quien crea que a Washington le pasó inadvertido el tono de la presidenta en su discurso de junio en el Monumento a la Revolución, cuando con el brazo levantado mandaba muy lejos la solicitud de una Corte en Nueva York alegando que luego le pedirían........
