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Autosabotaje

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06.02.2026

La llamada cuarta transformación transita de la denuncia del complot armado por siniestros adversarios a la negación del autosabotaje desatado por algunos supuestos partidarios, justo cuando la mandataria requiere e intenta alinear la acción y ampliar el margen de maniobra hacia dentro y hacia fuera.

Pese a ello, algunos cuatroteístas radicales, con o sin credencial, estiman que la mejor defensa del movimiento y el proyecto es profundizar la pretendida transformación sin señalar ni sancionar a quienes, desde dentro, atentan contra ellos. Tan frágil es la unidad del movimiento que, en su lógica, si se ignora el problema no hay por qué resolverlo y, así, a partir del fariseísmo se evitan cuarteaduras.

Los guardianes del proyecto se resisten a reconocer algo elemental: el principal enemigo de la transformación forma parte de sus filas. Del peligro de una implosión han hecho una leyenda, aunque la mecha esté encendida.

En el afán de acumular una fuerza imbatible, el movimiento incorporó sin filtros a cuadros y aliados con más ambición que convicción, con más intereses que principios, con más negocios que ideales, con más cinismo que civismo, con más cuentas que motivos y, ahora, sin la férula del liderazgo que los contenía, no ven por qué no mostrarse como lo que siempre han sido: mercaderes, oportunistas, corruptos, barbajanes o caciques. El supuesto arrepentimiento no garantizó, como se creía, su........

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