Empieza la noche oscura
Las estrellas se le están desalineando rápidamente al expresidente Andrés Manuel López Obrador. Los reclamos absurdos y arrogantes a la presidenta Claudia Sheinbaum porque no ha defendido con cuerpo y alma, con su investidura y fuerza, a su hijo Andy, cada vez pierden más aterrizaje en la política real y se vuelven gritos en el vacío. Andy López Beltrán, a quien designó heredero de su legado, cada vez está más enlodado, a lo que está contribuyendo su viejo amigo y socio, Jorge Amílcar Olán, a quienes la prensa colocó esta semana en el patíbulo político.
La pareja de los negocios –legales, a decir del gobierno que dice no tener investigaciones abiertas en su contra–, ha sido exhibida. En su edición digital de ayer, que encontrará posiblemente hoy un espacio en la primera plana, The New York Times confirmó lo que varios hemos revelado: que el gobierno de Donald Trump tiene puesta la mirada en él por presuntos vínculos con el crimen organizado y contrabando de combustible. El Times abona, en un trabajo firmado por cuatro de sus corresponsales en México, que dos agencias que no identifica están analizando las acusaciones en su contra, y que se ha puesto en contacto con funcionarios estadounidenses –aparentemente del FBI– a través de intermediarios “en múltiples ocasiones”, pero que no han mantenido conversaciones formales.
El diario recuerda que el nombre de López Beltrán ha aparecido en expedientes de la Fiscalía General de la República, relacionados con una “gigantesca” trama de contrabando de combustible. Esos expedientes fueron elaborados durante la gestión de Alejandro Gertz Manero, cuya salida de........
