Los teatros y oportunistas en el IMSS
Aclarando lo obvio: casarse no es delito. El problema no es el matrimonio. El problema surge cuando la familia Palaviccini Castro participa dentro del mismo engranaje administrativo que toma decisiones, gestiona información sensible y administra recursos públicos.
Según correos electrónicos institucionales que ya circulan en algunas áreas del IMSS, habrían existido solicitudes cruzadas de información por parte de Magdalena Castro Onofre y su esposo, Guillermo Palaviccini Herrera, dirigidas a distintas áreas vinculadas con las prestaciones sociales. Información que no corresponde a sus atribuciones: operación de fideicomisos, información financiera, datos sobre proveedores e incluso solicitudes relacionadas con datos personales de usuarios y contratistas. Todo ello, además, mediante solicitudes con tonos despóticos y, en algunos casos, intimidatorios.
Desarrollando “negocios”
Pero dentro del instituto hay otro elemento que también llama la atención.
Trabajadores consultados aseguran que el matrimonio Palaviccini–Castro se presenta en algunas áreas como una especie de -inhale y exhale- “asesores expertos en desarrollo de negocios”, poniendo énfasis en “las utilidades” que deben generar las prestaciones sociales. Incluso, en LinkedIn, Guillermo Palaviccini Herrera se presenta públicamente como director de Desarrollo de Negocios del IMSS. ¡Así como lo están leyendo!
Un cargo curioso, sobre........
