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Más ocurrencias

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08.09.2026

Donald Trump tuvo un fin de semana de ocio. Al parecer, la terapia golfística en su mansión de Mar-a-Lago resultó insuficiente para ocupar su tiempo, distraer su atención y evitar causar más daño, caos o perturbación nacional e internacional.

Dos mensajes en su red social “Truth Social”: Cambiar el nombre de Nuevo México por Nueva América, es decir, suprimir el término México a toda costa; y, ya de plano, eliminar a los países vecinos —pensamos que socios aún en materia comercial— como estados nacionales con su propia bandera, identidad y nombre.

Colocó la bandera de Estados Unidos a toda la región de Norteamérica, por encima de Canadá y de México.

Alguien podría decir “ya lo perdimos”, pero ¡no! Es una más de sus locuaces, provocadoras y transparentes ocurrencias. Es locuaz porque no tiene ninguna viabilidad real, ni siquiera la de cambiar el nombre de un estado de la Unión Americana por su propia voluntad. Imposible.

Como tampoco lo es la anexión de los territorios de Canadá y de México. Fuera de toda realidad.

Es........

© El Financiero