De corrupción y privilegios
La presidenta Claudia Sheinbaum, en su muy electoral práctica de descalificar a la oposición, regresa al manoseado argumento del “camino de la corrupción y los privilegios” del pasado, que distinguió a sus opositores.
A la luz de los escándalos recientes, de los múltiples señalamientos que apuntan a Morena en varias direcciones estatales, municipales y federales, valdría la pena someter a consideración del lector la validez del argumento presidencial.
• Adán Augusto López, senador, con vínculos inexplicables con La Barredora, su secretario de Seguridad, además de sus amplias extensiones de tierra en Chiapas, durante el gobierno de su cuñado.
• Gonzalo López Beltrán y Andy López Beltrán, hijos del expresidente, son beneficiarios de una serie de contratos de obra pública. Estas obras se realizan a través de empresas creadas para ese propósito. Además, cuentan con escoltas militares pagadas por el erario nacional. También tienen sociedades inexplicables y negocios en el extranjero, como el Club Deportivo en Woodlands, Texas, junto a su hermano José Ramón. Sus operaciones con hidrocarburos son un claro caso de huachicol.
• Daniel Asaf, exsecretario particular del presidente López Obrador, hoy........
