El paciente que dividimos en pedazos
Durante años hicimos algo extraño con el cuerpo humano: lo dividimos en ventanillas. Si falla el corazón, cardiología; si el problema está en el riñón, nefrología; si aparece diabetes, endocrinología. El paciente, mientras tanto, sigue siendo uno solo. Y quizá ahí se esconda una de las paradojas más costosas de nuestro sistema de salud: organizamos la atención por órganos mientras las enfermedades aprendieron hace mucho tiempo a viajar juntas.
El dato explica la dimensión del problema. En México, 14.4 millones de personas viven con diabetes, 21.3 millones con hipertensión y 9.2 millones con enfermedad renal crónica, según cifras de la Ensanut retomadas por la Secretaría de Salud. Más revelador todavía: enfermedad renal crónica, hipertensión, diabetes tipo 2, dislipidemias, sobrepeso y obesidad concentran 80% de la carga de las enfermedades crónicas no transmisibles.
Por eso importa una decisión que quizá pasó inadvertida entre tantas noticias. El Consejo de Salubridad General, presidido por el secretario de Salud, David Kershenobich, publicó el 24 de agosto un acuerdo que vuelve obligatoria para las instituciones públicas la implementación de los Protocolos Nacionales de Atención Médica relacionados con el síndrome cardio-renal-metabólico. Ya no se trata únicamente de una recomendación clínica: las instituciones deberán realizar ajustes administrativos, presupuestarios y de capacitación para........
