¿Quién será quién… en la negociación del T-MEC?
En esta semana ha quedado claro que la renegociación del T-MEC —que, como señaló Marcelo Ebrard ayer, de facto ya está en curso— no será un proceso técnico ni lineal.
Estará marcada por una correlación de fuerzas compleja en Estados Unidos, donde chocan intereses económicos de largo plazo con pulsiones políticas de corto aliento y una narrativa electoral que vuelve a colocar al comercio exterior como villano conveniente.
Entender ese mapa no es un mero ejercicio académico: es clave para anticipar el tono, los límites y los riesgos reales de la negociación que se avecina.
En Estados Unidos se perfilan con nitidez dos grandes bloques.
El primero está integrado por quienes buscan preservar el tratado y, en todo caso, introducir ajustes puntuales. Ahí se ubican las grandes empresas manufactureras integradas a las cadenas regionales —automotriz, electrónica, aeroespacial—, buena parte del sector agroindustrial y los gobiernos estatales más dependientes de las exportaciones.
La US Chamber of Commerce, el Business Roundtable y múltiples asociaciones sectoriales del Midwest y del sur han sido consistentes: el acuerdo reduce costos, da certidumbre........
