La amabilidad también es una ventaja competitiva
Un cliente llama molesto porque su pedido llegó incompleto. La operadora intenta explicarle el procedimiento de mala gana y él, sin dejarla terminar, cuelga. En otro piso, un ejecutivo con buen desempeño deja una carta sobre el escritorio de su jefe después de meses de descalificaciones públicas. Más tarde, en una sala de juntas, una discusión escala a gritos y la decisión final se impone por agotamiento. Escenas distintas con un mismo hilo conductor que atraviesa a la organización, la ausencia de amabilidad.
Las empresas suelen concentrarse en métricas visibles y relegan el clima relacional a un plano secundario. Sin embargo, como plantea Jonathan Benito Sipos en El poder de la amabilidad, la prosociabilidad constituye una ventaja competitiva sostenible y supera la idea de un gesto........
