Expediente abierto
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Era previsible que esta campaña iba a terminar en un festival de litigios penales. El candidato de la ultraderecha, Abelardo de la Espriella, divulga una lista de personas a las cuales sindica de fechorías, pero en vez de denunciarlas ante las autoridades colombianas, prefirió trasladar todo al departamento de Estado de los Estados Unidos, país en el que está naturalizado. Pretende el novel caudillo que allá les quiten la visa para ingresar y los metan en otra lista, la conocida como Clinton.
Lo primero que hay que preguntarse es ¿cómo se habrá enterado De la Espriella de las actividades ilícitas de esas personas, que tienen en común que todas son sus contradictores políticos? ¿Quién o quiénes le suministran información tan sensible y delicada de sus opositores precisamente al candidato? ¿Cuenta con el respaldo de alguna agencia privada o estatal de inteligencia nacional o extranjera? Seguramente no lo sabremos, sobre todo porque la mayoría de quienes gozan del privilegio de que De la Espriella les permite que lo entrevisten, no se atreven a indagarle algo........
