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La ciudad, ¿cuna o tumba?

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01.08.2026

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La ciudad no es un accidente geográfico. Una montaña puede surgir del choque de dos placas tectónicas; un río nace de la lluvia y de la pendiente; un bosque brota cuando coinciden la humedad y la luz. La ciudad, en cambio, sólo aparece cuando una comunidad decide permanecer. Es la naturaleza corregida por la imaginación. Allí donde la costumbre trazó un sendero, la diligencia puso losas y nació la vía; donde un manantial brotó de la roca, nuestros antepasados, llenos de asombro, levantaron un templo. El punto del comercio y la conversación fue plaza pública.

¿Qué fue primero, la ciudad o la agricultura? Durante mucho tiempo se pensó que la agricultura fue primero, porque era más sencilla que la ciudad, y pensamos que la ciudad brotó del surco, como un fruto exótico e inesperado, hace unos doce mil años, cuando varios pueblos del Medio Oriente domesticaron cereales y animales. El trigo, la cebada, las cabras y las ovejas aseguraron una provisión estable de alimentos. Nuestros abuelos nómadas dejaron de seguir las migraciones de las presas, se volvieron sedentarios y acamparon junto a sus cultivos. Del........

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