Vito, sálvame, que me ahogo
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
Navegando por el lago Como a bordo de una pequeña embarcación capitaneada por un italiano encantador, vestido todo de blanco, llamado Vito, que parecía unos años mayor que yo y hablaba un inglés trufado de palabras italianas, le pedimos al patrón del barco, transcurrida una hora contemplando los paisajes deslumbrantes, las villas señoriales a orillas de ese cuerpo de agua dulce, que detuviera el bote un momento porque queríamos arrojarnos al agua. Vito se opuso, alegando que era peligroso por las súbitas corrientes y por la profundidad del lago, calculada en más de 400 metros. Mi esposa, bebiendo vino blanco helado, insistió en que necesitaba bañarse en el lago. El capitán pidió como condición no negociable que nos pusiéramos chalecos salvavidas. Mi esposa le aseguró que era una gran nadadora. Yo me encontraba en el área techada del bote, protegido por una sombra refrescante, bebiendo coca-colas, y veía todo aquello con consternación, porque me daba miedo tirarme a las aguas milenarias del lago.
Tras colocar una escalera, Vito ayudó a mi esposa, quien descendió lentamente, quedó pasmada por el frío del agua y, sin dudarlo, saltó como una valiente, dispuesta a conquistar el lago. Luego nos previno que el agua estaba helada y nos animó a meternos. Nuestra hija de 15 años, más valerosa que yo, se quitó la ropa, quedando en bikini y, con la ayuda del capitán, se dispuso a bajar las escaleras y saltar al agua. Pedí que le pusieran un chaleco salvavidas. Mi hija desoyó la petición y siguió el consejo de Vito, echándose agua en el cuerpo para acostumbrarse al frío, y, arengada por su madre, quien flotaba sin esfuerzo, extasiada, se arrojó al lago con una reciedumbre que admiré. Unos segundos después, me pidió que yo también nadara con ellas. Yo no quería entrar en el lago de aguas verdosas. Tenía miedo. Pero no quería quedar como un cobarde ante mi hija. No me quedó más remedio que fingir que era lo que en realidad no soy. Me quité los pantalones, la camisa, las........
