Oficina privada de abogados y presidencia: ¿sin conflictos?
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El gigantesco conflicto de intereses entre los negocios particulares del abogado De la Espriella, y los multimillonarios contratos públicos que él mismo, como presidente de la República, definirá, orientará y ordenará firmar, desaparece de la discusión pública antes de iniciarla sin que nada pase o a alguien le importe. Estamos en la ética de la nueva patria en donde, contrario a los hiperdenunciados robos, corrupciones y destrucciones de los cuatro años anteriores, viviremos en medio de una ascesis absoluta. Esto gracias a las bendiciones que desparramará Dios, a partir del 7 de agosto, en el naciente país de los elegidos. Pero, ¿existen esos conflictos? O, ¿será otro bulo “mamerto”? Califíquenlo ustedes: el bufete De la Espriella Lawyers Enterprise, pese a su jactancioso nombre, vio la luz en estas tierritas lejos de los lujos miamenses. Es una oficina de abogados fundada por el presidente electo, que le sirvió para amasar una gruesa fortuna de la que él y su esposa se ufanan, en medio del exhibicionismo impúdico que les gusta practicar. En la página digital de esa empresa se lee que fue creada hace 25 años, que ha atendido a más de 7.500 clientes y que cuenta con una cifra superior a 100 abogados en tres países. Ofrece servicios para “asumirlos como causa propia” en derecho penal, corporativo, público, tributario, laboral, de seguridad social, regulatorio, migratorio y de familia, además de otros (ver), todos temas de la esfera estatal. En el sitio de De la Espriella Lawyers, se lee este ostentoso titular en enormes........
