No hay final feliz
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
Leyendo y examinando las posturas recientes de figuras públicas sobre las razones para votar por alguno de los dos candidatos, no son pocos los que caen en el cuento de que la elección será definitiva y un punto de inflexión que nos va de alguna manera a resolver o acabar la historia. Estos argumentos le apuntan más a la elección de un desenlace que a la de un presidente y se convierten en relatos que venden una solución final, si gana el que prefieren, o si no una catástrofe.
La narrativa de los candidatos no ayuda. Abelardo de la Espriella, con su “Patria Milagro”, ofrece una restauración moral, épica, inmediata, como si el país fuera a levantarse de la cama a los 90 días, libre de crimen, corrupción y decadencia. Iván Cepeda, con una promesa más sobria en el tono, pero también redentora en la estructura: la transformación ética, socioeconómica y política, el poder constituyente, la........
