Las deudas del predial
Primer acto: el PAN de Chihuahua señala al alcalde Cruz Pérez Cuéllar (expanista) por presuntos actos de corrupción. Segundo acto: el alcalde les responde que el PAN en Juárez debe predial y que ejecutará el cobro. Tercer acto: el PAN quiere pagar en parcialidades (cuando deben más de diez años). Cuarto acto: la Tesorería Municipal no les acepta el pago en parcialidades. Quinto acto: el PAN-Chihuahua se enoja y dice que harán un plantón. Sexto acto: la gobernadora anuncia que cayó en un bache por el estado de la infraestructura urbana en Juárez y que ponchó la llanta de su vehículo. Séptimo acto: el alcalde graba un video afuera de la Torre Centinela diciendo que es un dispendio innecesario. Octavo acto: la gobernadora le pide al alcalde que se ponga a trabajar.
La relación entre la gobernadora Maru Campos y el alcalde Cruz Pérez Cuéllar ha tenido altas y bajas. En un principio, parecía unirles su animadversión hacia Javier Corral, el enemigo político de ambos. Posteriormente, la casa donde vivía Pérez Cuéllar fue cateada por el fiscal anticorrupción Abelardo Valenzuela, ese que le gusta avisarle a Corral y a sus cómplices lo que va a hacer para que puedan huir. Es el mismo que no pudo arrestar a Corral en la Ciudad de México y que le dio tiempo para que pudiera pedir ayuda y escapar.
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Después de eso vino una relación aparentemente cordial entre Campos y Pérez Cuéllar, hasta el chisme de la semana pasada.
Primeramente, como he referido en otras ocasiones en este espacio, la gobernadora del Estado ha estado limitando a los aspirantes de su propio partido que pudieran sucederla. Sin mayor duda, dentro del PAN el que aparece mejor posicionado para poder abanderar a ese partido político es el alcalde de la capital, Marco Bonilla. Durante meses, Bonilla y Pérez Cuéllar han mantenido un intercambio de dimes y diretes entre ambos, pues ambos aspiran a ser gobernadores de Chihuahua.
La gobernadora ha realizado varias manifestaciones que a cualquiera lo pondrían a........
