Tarjetas de crédito de ensueño
No sé a usted juarense, pero a mí me tienen medio harto con eso de ofrecerme todos los días tarjetas de crédito que, la verdad, resulta tentador. Dije medio harto. Pero me tienen totalmente fastidiado. Te llaman de lunes a domingo, desde las 7 de la mañana hasta las 10 de la noche.
Alguien debería decirles a los vendedores de tarjetas, que los domingos son de pijama, de desayunar tarde, de levantarte a la hora que se te pega la gana y no ver ni el celular.
Pero ahí los tienes: “Buenos días -tardes, noches-, le informo que ha sido usted seleccionado por su buen historial crediticio, con una tarjeta preaprobada de 200 mil pesos…”
¿Mi historial crediticio? ¿Seleccionado? Lo primero que pregunto a la -eso sí- amable vendedora, siempre y cuando se me ocurra contestar la llamada: ¿y quién le dio mis datos de crédito? ¿Quién me seleccionó?, pregunto a quien está del otro lado de la línea. “En este caso señor, no puedo darle esa........
