El pan y la democracia interna en Morena
Escribo esta colaboración desde Sevilla, España, donde actualmente realizo una estancia de investigación académica. Hay ciudades que enseñan a través de sus monumentos y existen otras que enseñan mediante sus conversaciones. Sevilla pertenece a ambas categorías. Aquí la historia parece caminar junto a quien recorre sus calles y la filosofía suele aparecer donde menos se espera, desde una plaza, en una cafetería universitaria o alrededor de una mesa donde el pan acompaña la conversación.
Hace unos días compartía una comida con el Dr. Botello, investigador de esta universidad, entre diversos temas relacionados con la investigación jurídica, la política y la condición humana, recordó una historia tan sencilla, aquella anécdota encerraba una de las explicaciones más claras sobre el poder, la democracia y las expectativas que solemos construir alrededor de quienes toman decisiones distintas a las nuestras. La historia es:
Dos personas compartían la mesa. Una de ellas llevaba dos piezas de pan: una grande y otra pequeña. Sin mayor protocolo colocó ambas frente a su acompañante y le dijo:
El invitado observó las dos piezas durante unos segundos y tomó la más grande.
El dueño del pan, visiblemente........
