Vivan las acequias de Ciudad Juárez
De manera silenciosa atraviesan la ciudad, a veces debajo del asfalto o entre zacate y carrizo. Su murmullo crece con las lluvias, aunque nuestra indiferencia no nos permita detenernos a escucharlo. Son fantasmas que nadie quiere voltear a ver, aunque lleven aquí mucho más tiempo que cualquiera de nosotros. Nuestras bisabuelas o tatarabuelos sabían muy bien que sin ellas Ciudad Juárez no hubiera sido posible. Son las acequias, hilos acuosos que se tejen entre los barrios de la urbe. Su nombre, que significa canal de riego para los sembradíos, nos recuerda su origen árabe, que luego fue adoptado por el español. Es así que este conocimiento ancestral tiene que ver con una de las revoluciones más importantes que tuvo la humanidad: la agricultura.
Desde hace tiempo que, al caminar rumbo a mi trabajo en el PRONAF, paso por un canal de agua no muy limpia. En la orilla hay un pequeño muro que tiene una marca que dice con pintura azul: acequia. Recuerdo haber escuchado aquella........
