Regresar a San Buena
Ciudad de México.- "¡Pa' gente buena, la de San Buena!". Pocas veces he oído un lema tan acertado y verdadero. San Buenaventura, bello lugar en el centro de mi natal Coahuila, se caracteriza por el talante hospitalario y generoso de sus habitantes. Hace algún tiempo, a instancias del entonces gobernador, Humberto Moreira, quien llevó a cabo durante su gestión una notable labor cultural, di conferencias en los 38 municipios del estado, desde los más importantes hasta los más pequeños del vasto territorio coahuilense. Guardo gratísimas memorias de ese periplo, si me es permitido el uso de ese raro término. Entre mis mejores recuerdos está la visita que hice entonces a San Buena. Ahí conocí los dichos y hechos de don Prudencio Garza, personaje emblemático de la ciudad, celebrado por su simpatía, su ingenio y bonhomía. Nadie entraba en su tienda sin comprar algo y sin gozar de sus galanas ocurrencias. Una vez tenía recargado en el mostrador un contrabajo, y alguien le preguntó la razón de estar ahí tal instrumento. "Me lo dieron en pago de una deuda -replicó-. Y está curado". "¿Cómo que curado?" -se desconcertó el que preguntaba. "Sí -explicó don Prudencio-. Ha tocado lo mismo en la iglesia que en el congal". Mi buen........
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