Pa'llá vamos
Ciudad de México.- "¡Eres una bestia, un animal, un monstruo! -le gritó la mujer al hombre-. ¡Me voy a la casa de mi madre!". "No te molestes -replicó el sujeto-. Yo me voy a la casa de mi esposa". Inepcio Gastolfo andaba tras los huesos y todo lo demás de una preciosa chica. A fin de convencerla le informó: "Tengo una pequeña fortuna". "¿De veras?" -se interesó la muchacha. "Sí -confirmó Inepcio-. Es lo que me quedó después de que mi padre me heredó una gran fortuna". A mí me gustaban mucho las escuelas, tanto que hice al mismo tiempo dos bachilleratos: uno por la mañana, en el Ateneo Fuente glorioso de mi ciudad, Saltillo, y otro en la Preparatoria Nocturna para Trabajadores que fundó el doctor Narváez, músico, matemático, profesor, político de izquierda y acreditado médico que atendía a su numerosísimos pacientes de 4 a 7 de la mañana. En la UNAM cursé estudios en tres de sus planteles: la Facultad de Derecho, la de Filosofía y Letras y la de Ciencias Políticas, cuando estaba todavía en Mascarones. Puedo mostrar tres títulos universitarios que a pesar de mi resistencia la amada eterna hizo poner en marco y colgar en la pared: el de Licenciado en Derecho y los de Maestro en Lengua y Literatura Españolas y en Ciencias de la Educación. Lo anterior no lo........
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