En el nombre lleva la fama
Ciudad de México.- En el Bar Ahúnda un tipo amenazó a otro: "Si sigue usted cortejando a mi mujer se la voy a dejar". Susiflor le contó a Rosibel: "Anoche mi novio me dijo que iba a ir al más allá". "¡Qué barbaridad! -se consternó Rosibel-. ¿Y no te asustaste?". "No -respondió Susiflor-, porque me lo dijo con la mano puesta en mi rodilla". Doña Jodoncia despertó a don Martiriano, su marido, propinándole un tremendo mamporro en la cabeza. "¿Por qué me despiertas así? -gimió con dolorido acento el infeliz-. ¿Por qué me pegas?". Explicó la feróstica mujer: "Soñé que estabas haciendo el amor con una rubia pechugona". "Pero Jodoncia -se quejó don Martiriano-. Fue solamente un sueño". "Sí -admitió ella-. Pero si eso haces en mis sueños qué no harás en los tuyos". Anécdota histórica. Este caballero cubano avecindado en la Ciudad de México era un gran ajedrecista. Había vencido a todos los buenos jugadores de la Capital. Le pidió al presidente del Club de Ajedrez: "Consígame un gallo". "Gallos ya no hay -respondió el del club-. Pero le tengo un pollo". El día del encuentro el jugador de Cuba se sorprendió al ver que su rival sería un niño de 11 años. Haré el relato más breve que una........
