¿Bienaventurados los pobres? No
Ciudad de México .-"Ahí viene el mesero con la especialidad de la casa: la cuenta". Lugares hay, en efecto, donde comes rico, pero sales pobre. No son muy de mi gusto los restoranes anunciados como de "cocina de autor", "cocina fusión" y otros semejantes sonorosos títulos. Ahí te ponen en un plato descomunal una porción milimétrica de vianda adornada con una ramita de cilantro o perejil, y te la cobran igual que si te hubieran servido un ave del paraíso en salsa de ambrosía o una copiosa orden de lenguas de caballitos de mar. Comes como ermitaño y pagas como soberano. Sales de ahí con la panza vacía y la cartera más vacía aún.
Prefiero los restaurantes a los que vas a comer, no a que te vean comer. Dice un cierto amigo mío, ochenteno como yo: "Lo comido y lo con ge es lo único que gocé". Sabia filosofía es ésa. Con buen sentido declara un proverbio popular: "El muerto a la sepultura, y el........
