La frontera
Parecería, sí, que nadie quiere vivir en Marruecos, que los marroquíes quieren escapar de su país. Lo parece cuando vemos esas trombas humanas que se ... congregan tan fácilmente -¿quién las convoca?- para asaltar la frontera. Lo parece cuando sales a la calle en tu ciudad tomada por el verano, desertada por quienes se han ido de veraneo, y oyes hablar árabe en cada esquina. Pero no es así, claro. Hay una oligarquía que vive muy bien en Marruecos. Viven como dioses, poseen la riqueza de un país nada pobre lleno de pobres y tienen un control extraordinario sobre lo que pasa y lo que va a pasar, pues suyo es también el Estado a cuya sombra viven y medran.
Tampoco vive tan mal........
