El día de la revelación
Cada vez que pago impuestos y hago mi declaración anual de la renta, como esta semana, me acuerdo con asco de los mil asesores del ... inefable P. S. y de la casta corrupta que expolia España como una plaga de parásitos. Qué desgracia. Cuando me subo a un AVE, ese tren de alta velocidad disminuida, experimento la incertidumbre y el suspense de las viejas películas de Hitchcock. Y me bajo del vagón, tres o cuatro horas después, con el enfado, la resignación y el bochorno de las películas antifranquistas de Berlanga o Azcona. Es criminal, pero nuestros impuestos no sirven para mantener el nivel del medio de transporte por el que sentíamos admiración y orgullo hace solo una década. Dónde quedó........
