Mundial sí, Mundial no
Las dudas sobre la idoneidad de ser sede del Mundial de fútbol son razonables. La reflexión sitúa a Donostia (y a Bilbao) en su marco ... natural, el de las ciudades de alto nivel de desarrollo en las democracias de corte occidental, cuyos estándares y sistemas de garantías entran en conflicto con las exigencias de las grandes organizaciones deportivas internacionales, especialmente la FIFA y el Comité Olímpico Internacional.
Antes que las capitales vascas, en los últimos años no menos de 15 ciudades de Europa y América han renunciado a Juegos Olímpicos: Oslo, Múnich, Estocolmo, Lviv, Davos, Berlín, Hamburgo, Boston, Roma, Budapest, Toronto, Barcelona-Pirineos... Sapporo, en Japón, renunció a los de Invierno de 2030, con los que los Alpes franceses no saben qué hacer (ya han deslocalizado el patinaje a Países Bajos...). La lista está formada al completo por ciudades de Estados democráticos.
El modelo de grandes eventos internacionales atraviesa una gran crisis. Los años de las subastas entre multitud de ciudades y países para ser agraciados con la organización acabaron hace tiempo. Los últimos Juegos y Mundiales de fútbol se están otorgando por designación a candidaturas únicas tras laboriosas negociaciones; no existen aquellas multitudinarias competiciones como la que ganó Barcelona en 1992. Para muchos, los últimos JJOO de verano en París y de Invierno en Milán-Cortina d'Ampezzo han sido el canto del cisne de una tradición que no puede competir con el gran dinero de los regímenes autoritarios de Oriente, menos escrupulosos con las garantías y más propensos a aceptar las excepciones de todo tipo que exigen entes como la FIFA o el COI.
La lista de países anfitriones de las grandes competiciones confirma este giro. Entre 1989 y 2012, el 15% de los eventos deportivos internacionales tuvieron como escenario regímenes autoritarios. Desde 2012 hasta la actualidad, la cifra ha subido al 37%, según un estudio de la Universidad de Copenhague. El año que viene habrá Mundial de atletismo en China y de baloncesto en Qatar. El Mundial de fútbol de 2030 recalará (además de en España y Portugal) en Marruecos y el de 2034 será en Arabia Saudí. El último disputado, en 2022, fue en Qatar.
Las condiciones económicas son claves. El coste de estos eventos se ha disparado, como demuestra el hecho de que ya es moneda común que haya sedes compartidas entre varios países, ante la imposibilidad de asumir los gastos en solitario, salvo que la cita sea........
