La sinfonía de los trileros
Maricarmen Abascal, pocos días antes de su desahucio. / EUROPA PRESS / Europa Press
Todas las guerras tienen banderas, símbolos y mártires. Los bandos enfrentados se abalanzan sobre cualquier hecho que se pueda utilizar como munición emocional. Las trincheras de la historia están repletas de víctimas valiosas y eso que se llaman «daños colaterales». Los judíos, por ejemplo, acaban de celebrar el aniversario de mil doscientas personas asesinadas por Hamás, olvidando las más de setenta mil que causó el ejército de Israel en su pavorosa venganza. Cada tumba a su olivo.
Morir con ochenta y siete años no es una sorpresa. Pero la izquierda ha interpretado el fallecimiento de Maricarmen como una especie de feminicidio provocado por su cruel desahucio. Desde la otra trinchera de la derecha acusan al Sindicato de Inquilinas de haberla sometido a un estresante........
