Un país desconectado
Largas colas para acogerse al nuevo proceso de regularización de migrante. / David Zorrakino / Europa Press 30/01/2026. David Zorrakino
Anunciar primero… y pensar después. El Gobierno de la nación proclama una medida de impacto y gran alcance, construye un relato para explicarla, fija unas fechas… y ya, si eso, los informes y los procedimientos van llegando sobre la marcha.
La regularización extraordinaria de más de medio millón de migrantes es un ejemplo de manual. El Ejecutivo decidió que el proceso arrancaría el 1 de abril. Pero el 1 de abril ha llegado… y lo que no ha llegado es el inicio del proceso. Falta el dictamen del Consejo de Estado, pieza imprescindible para ponerlo en marcha. Un detalle menor, al parecer. El resultado es que más de medio millón de personas en España –unas 30.000 en Canarias– siguen exactamente donde estaban: esperando plazos, instrucciones y certezas. Es decir, justo lo contrario de lo que debería ofrecer una política migratoria que se precisa ordenada, garantista y ejemplar. Porque aquí no ha fallado un engranaje técnico, ni ha surgido un imprevisto sobrevenido. Lo que ha fallado es algo básico: se ha anunciado una medida para resolver un problema de gran calibre, sin tener cerrados los informes preceptivos. Eso no........
