Acongojados
Archivo - El empresario Víctor de Aldama a su salida de la Audiencia Nacional, a 21 de mayo de 2026, en Madrid (España). / Fernando Sánchez - Europa Press - Archivo
Es difícil discutir la lógica jurídica de la sentencia del caso mascarillas: 19 años a Koldo, 24 a Ábalos y 4 y medio a Aldama, inductor de la corrupción, que no la cumplirá por haberse convertido en delator de sus colegas y colaborador de la Justicia para enchironarlos. La decisión del Supremo, jurídicamente impecable de acuerdo con las leyes vigentes, resulta sin embargo moralmente polémica y hasta diría que cuestionable. Una sociedad que alienta la delación no es una sociedad sana, por mucho que los resultados de esa delación ayuden a resolver problemas judiciales. En este caso, que Aldama salga de rositas a quien más preocupa es a sus antiguos colegas y amigos, los que se hacían fotos con él: la libertad de Aldama -en un caso que ha concluido con Koldo y Ábalos condenados a pasar más tiempo en la cárcel que algunos asesinos- es un extraordinario aliciente para que en el PSOE estén bastante acongojados, o sea, con los congojos a la altura de la garganta. Al dilema moral que representa el premio a Aldama, se suma el terror que esa decisión ha provocado en la dirección........
