Volver a mirarnos
Feijóo ofrece estabilidad y limpieza frente a una "corrupción insoportable"
Estamos viviendo tiempos convulsos, como ha sido una tónica general a lo largo de la historia humana, tampoco hay que escandalizarse ni volver a nostalgias que no llevan a nada y menos a futuros que no sabemos cómo serán. Tampoco a esos refranes sobre lo anterior, como el de «cualquier tiempo pasado fue mejor», o sobre el porvenir, recordando «el que adelante no mira atrás se queda». Cada época se caracteriza por alguna característica que imprime carácter, algunos lo llaman moda, a todo lo que sucede o se cree. Polarizar es textualmente orientar en dos direcciones contrapuestas. Aquí es donde nos encontramos actualmente, en el frentismo absoluto en todo y por cualquier circunstancia. Una sociedad con esta característica no es simplemente el rechazo de opiniones diversas, es más bien un entorno donde las diferencias se convierten en trincheras, donde el desacuerdo deja de ser enriquecedor para transformarse en combate permanente. La polarización, cuando invade todos los ámbitos, como el político, social, mediático, cultural e incluso, tristemente, el familiar, erosiona los cimientos de la convivencia y dificulta la construcción de un proyecto mínimo común, tan necesario en las........
