Cara a Cara
Treinta y dos maletas viajan en un misterioso vuelo privado, aterrizan en Viru Viru, y luego hacen parte del truco más sofisticado del ilusionismo contemporáneo porque desaparecen sin dejar rastro, sin dueño identificado y, por supuesto, sin destinatario. No eran simples equipajes, claro, sino presuntos contenedores de cientos de miles de dólares, lo que las convierte automáticamente en ‘patrimonio cultural del misterio nacional’. Mientras tanto, se sabe que un ex asistente del Ministerio de Gobierno conocía del asunto, pero al........
