El asfalto como refugio y condena
La resiliencia es quizá la mejor forma de describir a un sector de la población boliviana que no ha dejado de crecer y que vive de la informalidad. Mientras los discursos oficiales insisten en métricas de escritorio y promesas de estabilización, la realidad se escribe sobre las aceras, los puestos de venta y las esquinas de nuestras ciudades.
Los datos fríos consignados por la Fundación Milenio y el Banco Central de Bolivia (BCB) confirman la magnitud de esta realidad sobre el asfalto, donde la ocupación informal abarca a más del 80% de la fuerza laboral urbana y supera el 90% en las áreas rurales. El dato más escalofriante es el que identifica que 8 de 10 ocupados bolivianos se ganan el pan de cada día en la calle y de forma diaria. Es decir, el 97,5% de los trabajadores bolivianos sobrevive en sectores de bajísima productividad, atrapados en una precarización donde la destrucción de empleos formales desplaza masivamente a la........
